El tejocote es tan mexicano como el ponche de diciembre. El fruto se vende en cualquier mercado, se cocina, se hace dulce y no tiene nada de malo. Lo que sí tiene problema es otra cosa: la raíz de tejocote vendida en trozos o en cápsulas como producto para bajar de peso.
Ese producto se anuncia en tianguis, en farmacias pequeñas, en grupos de Facebook y en videos de redes sociales, casi siempre con el mismo argumento: es natural, es de aquí, es de toda la vida. Ninguna de las tres cosas garantiza que sea seguro ni que funcione.
Qué dice la regulación
El Acuerdo por el que se determinan las plantas prohibidas o permitidas para tés, infusiones y aceites vegetales comestibles incluye al tejocote (Crataegus mexicana y especies relacionadas del género) entre las especies que no deben emplearse en suplementos alimenticios. El artículo 169 del reglamento correspondiente es el que extiende esa lista a los suplementos.
Es la misma lista donde están el sen, la cáscara sagrada, el ginseng, el reishi, la garcinia y el yohimbe. Sesenta especies, muchas de ellas de venta libre y masiva en México. La lista es pública y prácticamente desconocida, incluso por quienes venden.
Lo que sí se sabe de sus efectos
No hay ensayos clínicos en humanos que respalden el uso de la raíz de tejocote para peso. Lo que hay es:
- Un efecto laxante y diurético consistente en la experiencia de quienes lo toman. Eso produce pérdida de líquido y de contenido intestinal, que la báscula registra y que vuelve al suspenderlo. No es pérdida de grasa.
- Reportes de efectos adversos: dolor abdominal intenso, diarrea, vómito, deshidratación y alteraciones del ritmo cardiaco.
- Un problema serio de identificación botánica. Aquí está lo importante.
El problema de la confusión de especie
Esta es la parte que convierte un producto dudoso en uno peligroso.
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos emitieron alertas sobre productos vendidos como "raíz de tejocote" que en análisis de laboratorio resultaron ser adelfa amarilla (Cascabela thevetia o Thevetia peruviana), una planta ornamental que contiene glucósidos cardiacos, sustancias que actúan sobre el corazón de forma parecida a la digoxina.
Hubo casos documentados de intoxicación grave, con arritmias y hospitalización, en personas que consumían lo que creían tejocote. Las raíces secas de ambas plantas son difíciles de distinguir a simple vista, y estos productos se venden sin etiqueta con especie, sin lote y sin análisis.
Es el escenario que convierte "es natural" en un argumento vacío: sin trazabilidad, no sabes qué planta estás tomando.
Por qué los productos "detox" para bajar de peso funcionan así
Casi todos los productos de venta informal para peso comparten un mecanismo: laxante, diurético o estimulante.
- El laxante —sen, cáscara sagrada, tejocote— vacía el intestino. La báscula baja uno o dos kilos de contenido y agua. Con el uso repetido, el intestino se vuelve dependiente y el estreñimiento empeora al dejarlo.
- El diurético produce pérdida de agua que vuelve en cuanto se bebe. En exceso, altera el potasio y el sodio, lo cual sí es riesgoso.
- El estimulante —cafeína en dosis altas, sibutramina no declarada— quita el hambre y acelera el pulso.
Los tres dan un resultado inicial que se siente y se ve, y que no corresponde a grasa. Es lo que explica que se sigan vendiendo pese a no funcionar para lo que prometen.
Qué sí tiene evidencia para el hambre
Si el objetivo es comer menos sin pasar hambre, lo que tiene mecanismo demostrado es la fibra viscosa: forma un gel, ocupa volumen y retrasa el vaciado del estómago. Los estudios más fuertes son con psyllium y glucomanano, ambos prohibidos en suplementos en México, y el nopal y la chía comparten el mecanismo y sí están permitidos.
Con una condición que repetimos siempre: funcionan en gramos. Está detallado en nopal: para qué sirve de verdad y en chía: para qué sirve y cuánta al día.
Cómo reconocer un producto de riesgo
- No declara especie con nombre científico. "Raíz de tejocote" no dice qué planta es.
- No tiene lote ni fecha de caducidad.
- Promete kilos y centímetros, con testimonios y fotos de antes y después.
- Se vende por redes sociales o por catálogo, sin establecimiento identificable.
- Dice "100 % natural" como argumento de seguridad, que es precisamente el argumento que no significa nada: la adelfa también es natural.
Cómo revisar una etiqueta paso a paso está en cómo leer la etiqueta de un suplemento.
Qué hacer si compraste uno
- Suspéndelo si tienes cualquier síntoma cardiaco o digestivo, y guarda el empaque.
- Guarda el producto, con su etiqueta y su empaque. Si hubo un efecto adverso, es lo que el médico y la autoridad necesitan ver.
- Puedes reportarlo. COFEPRIS recibe denuncias sanitarias de productos milagro y de suplementos con publicidad engañosa a través de su portal y de sus oficinas estatales. Se puede denunciar de forma anónima, y aporta el dato de dónde se vende.
- Reporta el efecto adverso. Existe un sistema de farmacovigilancia que también recibe notificaciones sobre suplementos alimenticios.
- No lo revendas ni lo regales. Es lo que más circula en grupos de venta por catálogo.
Nada de esto es trámite obligatorio para nadie, pero la vigilancia es reactiva: actúa cuando hay denuncias. Sin reportes, un producto de este tipo puede venderse años sin que nadie lo revise.
Cuándo ver a un médico
Si tomaste raíz de tejocote y tienes palpitaciones, latidos lentos, mareo, náusea persistente, vómito o visión alterada, busca atención médica de inmediato y lleva el producto contigo: son los síntomas descritos en las intoxicaciones por glucósidos cardiacos, y el médico necesita saber qué tomaste.
Y si el objetivo de fondo es el peso, la conversación que sirve es con un nutriólogo o con tu médico, incluyendo revisar tiroides y glucosa. No hay raíz que sustituya eso.
Publicamos esto porque la lista de plantas prohibidas es pública, casi nadie la conoce y no tenemos nada que vender en este artículo. Es información, y de la útil.

